Programa Integral Obesidad y Sobrepeso

INTRODUCCIÓN
La obesidad es la gran pandemia de nuestro tiempo. Constituye un factor de riesgo asociado a otras patologías tales como la diabetes, el síndrome metabólico o las enfermedades cardiovasculares. Las cuales, representan junto al cáncer, la principal causa de muerte en los países desarrollados.
En la obesidad, al igual que en la mayoría de las enfermedades actuales, encontramos que participan diferentes elementos, diferentes causas. Es pues un fenómeno multifactorial. Por este motivo, el abordaje terapéutico ha de incidir en varios de estos factores y no solo en el factor nutricional, como se ha venido haciendo tradicionalmente. Razón por la cual el índice de abandonos y fracasos terapéuticos en el tratamiento de esta patología ha sido más que considerable.

Por todo ello, nuestra propuesta se apoya en una estrategia terapéutica multidisciplinar, que aborda de forma más global el fenómeno de la obesidad. Tendría 3 áreas de acción principales:

Nutrición clínica: en esta área nos ocuparíamos de hacer una valoración nutricional del paciente, realizar su historia clínica y en base a toda esa información, pautaríamos una dieta individualizada para la pérdida de peso. Una vez completada la etapa de adelgazamiento, nos centraríamos en la educación nutricional como forma de evitar futuras ganancias de peso, debidas a malos hábitos alimentarios. Así como de promover el uso de esta nueva forma de alimentarnos como herramienta preventiva y generadora de salud.

Coaching nutricional y acompañamiento emocional: el sobrepeso y la obesidad no solo dependen exclusivamente de la educación nutricional que la persona posea, sino también de factores emocionales y motivacionales. En este trabajo se acompaña a tomar una mirada con mayor perspectiva respecto al modo que tienen de relacionarse consigo mismos, con la imagen que tiene de su físico, con la comida, con la conexión corporal y la escucha que hacen a su propio cuerpo. Con el objetivo de aumentar el nivel de conciencia corporal y por ende, así como de ir superando las dificultades y resistencias que puedan ir apareciendo a lo largo de todo el proceso terapéutico.

Actividad física: el sedentarismo es otro de los factores claves que participan en la obesidad. Nuestra propuesta aquí sería incentivar gradualmente la práctica del ejercicio físico regular, no ya como un entrenamiento deportivo, sino tratando de integrarlo en la vida cotidiana. Se trataría pues de dar al paciente unos recursos tanto teóricos como prácticos para que esa actividad física forme parte de su nuevo contexto de vida. Por supuesto, se tendría en cuenta la situación clínica que presente el paciente, así como posibles limitaciones físicas que pueda tener. El trabajo que se le proponga estará totalmente adaptado a sus posibilidades, gustos y aversiones.

METODOLOGÍA
Se hace necesario definir quién o quiénes son candidatos a poder participar en el programa. Evidentemente una persona con un ligero sobrepeso no necesita una intervención tan compleja. Este programa terapéutico está orientado a 2 tipos de condiciones: personas con obesidad clínica, es decir, cuyo IMC sea igual o superior a 30 kg/m², o bien, personas que tengan sobrepeso y que hayan intentado con anterioridad perderlo sin éxito. Ya sea porque no han conseguido bajar mucho peso durante la intervención terapéutica, o porque la pérdida de peso experimentada durante la intervención no hayan sido capaces de sostenerla en el tiempo.

La metodología del programa constará de 2 etapas fundamentales:

1- etapa de pérdida de peso: esta es la etapa de inicio del programa, cuya duración oscilará entre los 3 y 6 meses, dependiendo del caso. Nunca será superior a estos 6 meses, ya que a mayor duración de esta etapa, mayor será el índice de abandonos del tratamiento. Y por otro lado, es un tiempo más que suficiente para producir una pérdida de peso significativa, sin caer en la monotonía y el aburrimiento propio de las dietas y los tratamientos de adelgazamiento.
Puede haber excepciones a esta regla en cuanto a la duración de la etapa de pérdida, en aquellos casos en el que el paciente tenga una obesidad de grado alto (grado IV según la SEEDO) y requiera una pérdida de masa corporal muy significativa para reducir riesgo cardiovascular, o bien poder ser intervenido quirúrgicamente. En estos casos se puede plantear prolongar la duración de la etapa de pérdida lo que sea necesario.

En esta etapa inicial el paciente tendrá una consulta mensual presencial con el nutricionista y con el coach. En la que se hará seguimiento de la evolución del proceso, ajustes al tratamiento (si fuera necesario), controles de marcadores de riesgo, resolución de dificultades motivacionales o enfoques erróneos. Asimismo, el preparador físico pautará un plan de trabajo para todo el mes haciendo los ajustes y los cambios necesarios para que la persona pueda adherirse los más fácilmente posible y siempre considerando que los objetivos sean realistas y viables. Este plan de trabajo se le hará llegar al paciente vía e-mail, correo postal o bien se le entregará en mano en la clínica. También daremos al paciente la opción de realizar esta supervisión de la actividad física a nivel presencial si esta es su preferencia. El paciente tendrá derecho a poder consultar las dudas o las dificultades que vayan surgiendo telefónicamente con el preparador.

2- etapa de mantenimiento: esta etapa tendrá una duración variable dependiendo de varios factores, como por ejemplo el desarrollo de la etapa de pérdida, el tiempo de evolución de su obesidad, situación personal y motivacional al inicio del mantenimiento, etc.
Digamos que como norma, la duración de esta etapa oscilará entre 6 y 12 meses, dependiendo del caso.
En esta fase de trabajo las consultas presenciales con el nutricionista y el coach se harán con carácter bimensual, así como la supervisión del plan de trabajo con el preparador físico.

El objetivo de esta parte del programa es asegurarnos de que el paciente mantenga en el tiempo la pérdida de peso producida en la etapa anterior. Teniendo la posibilidad de poder realizar intervenciones de “urgencia” si se producen ganancias de peso o cualquier otro problema.
Nos centraríamos en la educación nutricional, el trabajo sobre factores de riesgo cardiovascular (si los hubiera), la adaptación de la dieta a la situación clínica particular, el mantenimiento al largo plazo de esos cambios nutricionales, la supervisión motivacional y personal, así como a la consolidación del nuevo estilo de vida adquirido por la persona.

PROTOCOLO
La aplicación práctica del programa seguirá este esquema de trabajo:

FASE DE PÉRDIDA DE PESO: DURACIÓN ENTRE 3 Y 6 MESES

1- Primera consulta, recepción y anamnesis:
El paciente será recibido en primera instancia por el nutricionista. En esta primera consulta el nutricionista realizará la anamnesis, solicitará pruebas diagnósticas si fuera necesario, y se conformará una visión general de toda su historia clínica y de su situación actual.
Se procederá a explicarle pormenorizadamente el programa terapéutico, se acordarán objetivos reales y viables a alcanzar con el programa, y se diseñarán una dieta personalizada en base a toda esta información, que se le hará llegar al paciente a través de correo electrónico o postal. O bien, podrá recogerla en las instalaciones de la clínica.
Toda la información recabada se trasladará al coach y al preparador para que la tengan en consideración a la hora de establecer el abordaje terapéutico en sus respectivos apartados.

2- Revisiones y planes de trabajo:
Con la información obtenida en la recepción se establece un régimen de revisiones presenciales mensuales por parte del coach y el nutricionista, y el preparador diseña y hace llegar el plan de trabajo al paciente.

Primer mes
– Recepción y primera consulta presencial con nutricionista
– Primera consulta presencial con el coach
– Plan de trabajo físico con el preparador

Segundo mes
– Consulta presencial con el nutricionista
– Consulta presencial con el coach
– Revisión y adecuación del plan de trabajo físico

Tercer mes
– Consulta presencial con el nutricionista
– Consulta presencial con el coach
– Revisión y adecuación del plan de trabajo físico

Del 4º al 6º mes
– Consulta presencial con el nutricionista
– Consulta presencial con el coach
– Revisión y adecuación del plan de trabajo físico

Como se ha mencionado con anterioridad, la duración de esta etapa será totalmente personalizada, aunque por lo general, no será superior a los 6 meses de duración.
Si fuera necesaria una prolongación del programa, se consensuará entre todo el equipo terapéutico y siempre se tendrá en consideración la consecución de los objetivos principales acordados con el paciente.

FASE DE MANTENIMIENTO: DURACIÓN ENTRE 6 Y 12 MESES
En esta fase las consultas presenciales con el nutricionista y el coach se harían cada 2 meses, así como la supervisión del plan de trabajo físico con el preparador.

Del 7º al 12º mes
– Consulta presencial con el nutricionista cada 2 meses
– Consulta presencial con el coach cada 2 meses
– Revisión y adecuación del plan de trabajo físico con el preparador cada 2 meses

Como se ha mencionado anteriormente, la duración de esta etapa puede ampliarse si el caso lo requiere.
En todo momento el equipo terapéutico mantendrá una comunicación fluida y una coordinación en cuanto a sus acciones, medidas y objetivos para con el paciente.

TARIFA DEL PROGRAMA
A la hora de establecer el precio del programa se han considerado principalmente 3 elementos. En primer lugar, que sea sostenible y asequible para el paciente, ya que es un tratamiento que va a tener que mantener a medio y largo plazo. En segundo lugar, que el coste sea inferior a lo que supondría contratar estos servicios de los que disfrutaría por separado. Y en tercer lugar, dar diferentes modalidades para realizar el programa, para que la persona pueda elegir cual se ajusta más a sus preferencias y necesidades.

MODALIDAD PRESENCIAL

FASE DE PERDIDA DE PESO
– Coste mensual de 130 euros, que incluye consulta presencial con nutricionista y coach, y plan de trabajo físico por el preparador de forma no presencial.
– Si se prefiere que la supervisión del plan de trabajo físico sea presencial, tendrá un coste mensual de 145 euros.
– Coste mensual del programa sin la preparación física 105 euros. Sólo se permite esta opción si la persona está siendo asesorada con anterioridad por un profesional cualificado.

FASE DE MANTENIMIENTO
– Coste mensual de 65 euros, que incluye consulta presencial bimensual con nutricionista y coach, y plan de trabajo físico por el preparador de forma no presencial.
– Si se prefiere que la supervisión del plan de trabajo físico se presencial, tendrán un coste mensual de 75 euros.
– Coste mensual del programa sin la preparación física 55 euros. Sólo se permite esta opción si la persona está siendo asesorada con anterioridad por un profesional cualificado.

MODALIDAD ONLINE
Para esta modalidad haremos usos de las nuevas tecnologías, y las consultas se realizarán a través de videoconferencia.
FASE DE PERDIDA DE PESO
– El coste mensual del programa sería de 100 euros. Y se incluyen consulta a través de videoconferencia con nutricionista y coach, y plan de trabajo físico por el preparador.
– Si se prefiere tener supervisión del trabajo físico con el preparador por video conferencia, el coste mensual sería de 120 euros.
– Coste mensual del programa sin preparación física 80 euros. Solo se permite esta opción si la persona está siendo asesorada con anterioridad por un profesional cualificado.
FASE DE MANTENIMIENTO
– Coste mensual del programa sería de 50 euros. Y se incluyen consultas bimensuales a través de videoconferencia con nutricionistas y coach, y plan de trabajo físico por el preparador.
– Si se prefiere tener supervisión del trabajo físico con el preparador por videoconferencia, el coste mensual sería de 60 euros.
– Coste mensual del programa sin preparación física 40 euros. Sólo se permite esta opción sin la persona está siendo asesorada con anterioridad por un profesional cualificado.